Amputar lo poco que quedaba

Caminar los márgenes del Río Ceballos da angustia. Al paisaje removido y nunca restaurado del río después de las inundaciones se le suma ahora esta serie de árboles amputados sin motivo aparente. No cruzan cables por encima de ellos, no parecen haber sido dispuestos para esperar el próximo brote, no hay razones atendibles para acometer así contra los pocos que quedaban en pie. En una postal tristemente irónica puede verse, en nuestro Polideportivo, un hermoso mural que reza “Somos monte” y, a sus pies, un tocón de árbol que parece un epitafio de lo que alguna vez fue un lugar verde de sombras y mateadas. El tema despertó el enojo de los vecinos quienes, en distintas redes sociales, mostraron su descontento. Aguatrae relevó este hecho a través de la galería de fotos que aquí se presentan.