Con impunidad no hay Justicia. Encuentro por la memoria en Río Ceballos

Agua trae
El pasado 27 de mayo, casi dos meses después de la fecha original, se realizó la conmemoración del Día de la Memoria en el Parque de la Memoria de Río Ceballos. El retraso del encuentro sumó nuevos motivos a la convocatoria: el fallo del 2x1 aprobado por la Corte Suprema de la Nación a inicios del mes de mayo es lo que explica que el flyer que circuló a modo de invitación contenga, en letras negras y grandes, la leyenda “Con impunidad no hay justicia. Por los juicios que nos faltan”. Entre medio, la sociedad en su conjunto repudió masivamente el fallo y ratificó la voluntad popular de memoria, verdad y justicia.
Emergencia económica en Río Ceballos 2

Ese sábado estaba frío, pero el sol del otoño nos permitió estar afuera y compartir la siesta y parte de la tarde. En medio de la ronda de piedras con los nombres de nuestros desaparecidos, se levantó un escenario que albergó a artistas locales durante más de cinco horas. El convite abrió con “Afrodisíaco”, una banda de percusión afro que hizo abandonar la silla y entrar en calor a todos los presentes. Después, siguieron las rimas rapeadas de Juan Cross, un rapero de corta edad y largo contenido. Para cuando subieron “Los amigos de Vera” el parque era ya una polvareda de saltos, zapateos y aplausos. Vera, la pequeña estrella de la banda, puso la nota dominante con su interpretación del “Rap para las Madres” de Miss Bolivia. Verla ahí, sobre las fotos de los desaparecidos y repitiendo “Nunca más”, era el antídoto más fuerte contra todo olvido. Quizás  la imagen más clara de la tarde de la memoria. El cierre musical estuvo a cargo de Querusa Mancá, a puro baile de lo que ya son éxitos.

Entre banda y banda, Marcelo Yornet, de la organización H.I.J.O.S., y Laura Torres, fueron trazando una esclarecedora línea de verdad al repasar lo que viene sucediendo en materia de derechos humanos: el fallido intento de mover el feriado del Día de la Memoria, el negacionismo -que no sólo recae en la cifra-, el vaciamiento de los sitios de la memoria y el repudiado fallo de los supremos.

Después, la lista: la lista siempre abierta -como la herida- de los que, aunque desaparecidos, siempre estarán presentes. Rosario Aredes, Guillermo Aníbal Aguilar Cinalli, Jorge (Coqui) Cortez, Eduardo José Bicocca Lauretti, Elba Rosario Puchetta y Raúl Ernesto Suárez. Alejandro Manuel Morales, Daniel Horacio San Martín, Mario Roberto Graieb, Hugo Alberto Junto, José Daniel Moyano, José Antonio Andrada, Patricia Colombetti, Liliana Colombetti y Oscar Eduardo Bulacio Escalante. Fred Mario Ernst Parrilla, Alejandro Alfredo Goldar Parodi, Eduardo Alfred Goldar Parodi, José Alberto Polti, Miguel Ángel Polti, Pablo Hipólito Schmucler, Jorge Fortunato Camilión Morisse, Roberto Julio Yornet, Herminia Falik y Rodolfo Vergara.  Cecilia Passina de Ávila y Benjamín Ávila (el Chacho). Elena Feldman, Daniel Hugo Carignano, Hernán Lindor Torres, Luis Canfaila, Aldo Jesús Camaño, Gustavo Armando Luna, Alberto Santiago Burnichón Gómez, Alfredo Gustavo D’Angelo, Miguel Hugo Vaca Narvaja, Miguel Hugo Vaca Narvaja Yofre, Raúl Carlos Brogin, Hugo Miguel Caldera y Anabel Beatriz Cantos Sanabria de Caldera. Daniel Fernando Cantos Carrascosa, Luis Antonio Cantos Carrascosa, Germán Francisco Cantos López, Jorge Ángel Schuster, Carlos Alberto Velázquez, César Córdoba y Gustavo Correa.

Presentes, ahora y siempre. Y siempre.