Cooperativa de Agua: ¿Final de una espera o final de un ciclo?

Agua trae
Después de un año agitado, el próximo 20 de diciembre la segunda institución más importante de la ciudad define su futuro. Herramientas para entender una elección compleja.
Cooperativa de agua y educación

Desde la Lista Verde dicen que el actual Consejo de Administración gestiona el agua de todos con mentalidad de empresa privada y que son el stablishment de Río Ceballos. Desde la Lista Azul, responden que el principal referente de la lista opositora integró durante años el núcleo duro de esa administración que ahora critican. Desde la Cooperativa aseguran que la Municipalidad de Río Ceballos evade sistemáticamente la responsabilidad de convocar a una Mesa de Estudio Tarifario y que eso devino en un atraso del 120 por ciento.

Conocer qué hay de cierto en cada una de estas cuestiones implica la ardua tarea de reconstruir la historia reciente de la Cooperativa de Agua de Río Ceballos. Apenas la abordamos nos damos cuenta de que todos los actores tienen su parte de razón, su “relato”, sus mañas. En este contexto de tensión resulta interesante traer a colación dos interrogantes que a menudo se pierden “como el bosque detrás del árbol”: cuál es la responsabilidad del Municipio en la situación actual y cómo evaluar la coyuntura sin dejar de valorar que una cooperativa integrada por vecinos gestione los servicios públicos de su comunidad. 

El momento actual es de reorganización con vistas a la asamblea electiva a realizarse el 20 de diciembre, la tarde de un martes de lo que seguramente será una alocada semana navideña. Termina el año y se renueva una parte del Consejo Administrativo (tres de nueve consejeros) cerrando un ciclo marcado por marchas y contramarchas que hoy pasamos en limpio.

El Contrato de Concesión y la tarifa

En 2013 se firmó el primer Contrato de Concesión entre la Municipalidad de Río Ceballos, titular del servicio, y la Cooperativa de Obras y Servicios Río Ceballos Ltda. (prestadora). Además de las responsabilidades de cada parte, allí se establecieron mecanismos e instrumentos para la actualización tarifaria: un Coeficiente de Variación de Costos aplicable cada seis meses, cuando se produzca un 15% o más de aumento en los costos de prestación. Luego debe conformarse una Mesa de Estudio Tarifario (MET).

En ese momento se determinó además un plazo de cuatro meses para realizar una Revisión Integral de Tarifa (RIT), que analiza la estructura sobre la que se calcula la tarifa, es decir, un estudio sobre los costos que se deducen del funcionamiento del servicio: tipo de tareas, recursos, procedimientos para abastecer a una cantidad determinada de beneficiarios, en las condiciones estipuladas en el contrato.

En la práctica el Municipio, como responsable de gestionar los medios para hacer frente a los costos de prestación, debe conformar una Mesa de Estudio Tarifario junto a representantes del Concejo Deliberante, el Ejecutivo y la Cooperativa. Ese instrumento define un porcentaje de actualización que debe ser tratado en el Concejo Deliberante.

En diciembre de 2015 el actual gobierno se comprometió a cumplir con estos procedimientos que vienen siendo postergados desde hace años. Sin embargo, la Mesa de Estudio Tarifario se conformó oficialmente recién el 5 de octubre, después de que la Cooperativa presentara numerosas notas solicitándolo.

Atraso tarifario y “sinceramiento”

A mediados de 2016 Argentina vivía un proceso inflacionario que sumaba la inflación de diciembre de 2015 la devaluación de enero y los incrementos generalizados de precios del primer semestre. Ese número, según la propia Cooperativa, es del 42 por ciento anual y elevó el costo de la prestación del servicio  en un 32 por ciento.

En base a esa realidad el actual Consejo de Administración llamó el 11 de julio a una Asamblea Extraordinaria cuya validez fue luego discutida por falta de quórum al momento de la votación. La asamblea en cuestión, de la que debían participar todos los delegados en funciones, no reunía a la mitad de los representantes obligatorios al momento de iniciarse el debate. Para solucionar el contratiempo “se nombró” a dos delegados suplentes como titulares interinos con el fin de otorgarles derecho de voto.

En esas condiciones se aprobó un “aporte de capital” del 46 por ciento que desde entonces se cobra junto con la tarifa de agua. La razón esgrimida para tamaño aumento fue el atraso tarifario que hace que el servicio sea deficitario y no pueda ser garantizado sin este ajuste.

Posteriormente los asociados Omar Seoane y María Teresa Vivas  tramitaron la impugnación de la asamblea por considerar que el mecanismo de votación excedía las reglas establecidas por el estatuto que rige el funcionamiento de la Cooperativa. La respuesta llegó el 14 de noviembre, cuando la Subsecretaria de Cooperativas y Mutuales de la Provincia rechazó el pedido de nulidad y avaló lo decidido el 11 de julio.

Capitalización. La figura que despertó la polémica

La aprobación de la capitalización significa que los asociados, utilizando un mecanismo otorgado por la misma organización cooperativa, deciden en asamblea realizar un aporte suplementario y voluntario, con el fin de sostener el servicio. Se trata de una medida paliativa y circunstancial hasta que el Municipio resuelva la situación tarifaria a través de los mecanismos correspondientes (MET y RIT).

Una vez aprobada la capitalización debería haberse cobrado diferenciadamente del consumo. Sin embargo, la Cooperativa emitió facturas con la tarifa de agua y el aporte de capital en un solo importe, con un solo código de barras, imposibilitando de esta manera el pago por separado con el riesgo del corte de servicio.

En definitiva los vecinos enfrentaron un aumento sorpresivo de la tarifa de agua. Como reacción inmediata un grupo de asociados presentó quejas ante el Concejo Deliberante y recién entonces el Municipio –que sigue sin resolver el tema de la actualización tarifaria- actuó. ¿Qué hizo? A través del Decreto Nº 326/2016 intimó a la Cooperativa a que el aporte de capital se realice en una factura diferente y se abone de manera voluntaria.

Cabe preguntarse si el conflicto podría haberse evitado de actualizarse la tarifa a tiempo. Lo cierto es que mediaron meses de informalidad y desinformación hasta que la administración de la Cooperativa comenzó a cobrar por separado esos importes. Actualmente llegan dos boletas con la tarifa y el aporte de capitalización respectivamente. Los socios que abonan la factura por Débito Automático no pueden diferenciar el pago y continúan abonando una sola suma.

Otra asamblea complicada

El sistema de elección de la Cooperativa es bastante particular. Actualmente ambas listas se plantean la necesidad de modificarlo. El 1° de agosto pasado se realizó una asamblea donde los asociados fueron divididos en dos distritos (uno integrado por los socios cuyos apellidos van de la A a la L, y otro para los que van de la L a la Z).

Ese día se vio hasta qué punto la actual conducción de la cooperativa se encuentra superada por las circunstancias. Lo que ocurrió fue que cuando ambas listas enviaron a un triunvirato de integrantes del Consejo de Administración –que hace las veces de junta electoral- los nombres de sus candidatos (32 titulares y 32 suplentes), las dos fueron aprobadas.

Sin embargo, a la hora de votar los apoderados de la Lista Verde encontraron que en la lista de candidatos al Distrito 1 de la Lista Azul figuraba un nombre que no estaba habilitado para ser candidato. Esto despertó la reacción de los opositores que pidieron la nulidad de la elección.

Los apoderados de la Lista Azul intentaron que se votara igual tratando de convencer a los presentes de que se trataba “sólo de un error”, pero los socios presentes integrantes de la Lista Verde lo impidieron.

Mientras tanto, en la sede de la Cooperativa (donde votaba el Distrito 2) la elección se realizaba con normalidad. Era la primera postal de la estrategia de ambas listas. Mientras la Azul esperaba que se convalidara el triunfo en el Distrito 2 como un triunfo general, la Verde denunció la irregularidad y con el paso de los días demostró que tenía razón.

El 8 de noviembre el Subsecretario de Cooperativas y Mutuales de la Provincia resolvió declarar nula la Asamblea del 1 de agosto. La elección quedó sin efecto y se obligó a realizar una nueva convocatoria, con nuevas listas tanto para la oposición como para el oficialismo. En esa misma resolución se designó como veedores a los señores Darío Tardella y Raúl Alberto Coronel.

La nueva elección será el 20 de diciembre. Aunque todavía no se conoce la conformación de ambas listas, los representantes de la Lista Verde aseguran que seguirán con los mismos candidatos y que su propuesta es la única que representa un cambio en los modos de conducción de la institución. Su principal referente sigue siendo Emiliano Cárdenas, ex consejero entre 2009 y 2015. Desde la Lista Azul dicen que, después del bochorno de la elección anterior, renovaron 20 nuevos candidatos y destacan que de esos nuevos socios surgen los tres apoderados. 

Cooperativismo en tiempos de Cambiemos

La historia de nuestra ciudad tiene un pasado comunitario que estuvo siempre por encima de la estructura municipal. Cuando los vecinos se unieron, la ciudad prosperó. El crecimiento de Río Ceballos como ciudad gozó de los beneficios de la Cooperativa de Crédito, que activó el consumo antes de los años setenta. Esa experiencia surgió de la Sociedad de Fomento, que existió aún antes que el municipio y que estaba administrada por vecinos de todos los colores políticos con el objetivo de propiciar el crecimiento de Río Ceballos.

Fueron las políticas de Martínez de Hoz las que atacaron hasta destruir aquella cooperativa, que terminó siendo obligada por la Ley de Entidades Financieras de aquel oscuro ministro de la Dictadura a fusionarse con el Banco Aciso.

Detrás de la discusión actual surge como un fantasma la figura del municipio interpelado por un grupo de vecinos que presentó una nota en el Concejo Deliberante para que éste tome el camino que recientemente intentó la Municipalidad de Carlos Paz: municipalizar el servicio de agua para administrar dineros “frescos” que –de paso- mejorarían su situación financiera.

Independientemente de que esa propuesta avance o no, lo cierto es que el actual proyecto económico a nivel nacional parece estar enfrentado a la lógica cooperativa. En ese sentido, el principal freno que se puede poner a intereses que vayan en contra de la Cooperativa de Obras y Servicios Río Ceballos Ltda. es el de la participación. Sea por una u otra lista, lo importante es que el 20 de diciembre los socios se movilicen masivamente para votar por una institución que les pertenece.

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