La alimentación familiar en tiempo de crisis

Agua trae
Entrevista con la Licenciada en Nutrición Mariana Gómez, especialista del Centro de Salud de Río Ceballos.
Economía: crisis o sinceramiento

-Ante una situación de crisis económica, cómo influye la pérdida de poder adquisitivo de la gente a la hora de llevar una dieta equilibrada?

-Lo primero que se pierde en una crisis económica son los atributos que condicionan la seguridad alimentaria, como los suministros (disponibilidad) de alimentos en cantidad suficiente y de calidad adecuada, producidos sobre bases ambientales sustentables y distribuidos entre la población sobre la base de criterios de equidad.

La  crisis aumenta las situaciones en que las personas no consumen lo suficiente para desarrollar una vida activa y sana, y se asocia a casos de subnutrición (insuficiente ingesta de alimentos para satisfacer las necesidades de energía alimentaria), de malnutrición (desequilibrio por deficiencia o exceso de energía y nutrientes ingeridos) e incluso de desnutrición (como consecuencia de la falta de ingesta de proteínas, calorías, energía y micronutrientes).

A su vez, la crisis favorece la compra de productos menos nutritivos, altamente procesados y ricos en calorías, lo que contribuye a fomentar una alimentación poco saludable, insuficiente en relación con el requerimiento proteico y las recomendaciones de vitaminas, y muy insuficiente en relación con la recomendación de calcio al disminuir el consumo de carnes, verduras, frutas y carnes respectivamente.

La estructura de la dieta se vuelve monótona, con una alta proporción de calorías provistas por panificados, cereales y legumbres.

-Quiénes son los principales perjudicados ante una dieta que no es equilibrada?

-Los principales perjudicados ante una crisis son los hogares más pobres y aquellos aislados que no tienen redes de contención y estrategias de consumo: dentro de estos hogares los niños y los ancianos son los más vulnerables.

-Hay alguna patología o enfermedad que sea más recurrente en situaciones de crisis?

-Sí, son varias, se incrementan y complejizan cuando la crisis alimentaria persiste en el tiempo.

La desnutrición es una de las enfermedades protagonistas en una crisis económica, que se da al disminuir el consumo general de alimentos. Pero también aparecen la obesidad y el sobrepeso que se dan por exceso de calorías, cuando se  superan las necesidades energéticas. Esta alimentación carece de los nutrientes necesarios al basarse en alimentos de bajo costo con pocos nutrientes y alto contenido en grasas.

La disminución en el consumo de carnes y verduras permite la aparición de anemias. Y si también se limita el consumo de frutas las defensas del organismo disminuyen facilitando la aparición de otras enfermedades.

Los lácteos también son alimentos que se dejan de lado cuando hay una crisis y la falta de sus nutrientes afecta dientes y huesos, generando aparición de caries, pérdida de piezas dentarias, osteoporosis y otras enfermedades relacionadas con los huesos.

Qué sucede con la mala alimentación en la niñez?

La infancia es un periodo fundamental para el desarrollo físico e intelectual de los individuos. Si en esta etapa la alimentación no es la recomendada en calorías y nutrientes afecta, en un principio, a la ganancia de peso. Se trata de un niño que no detiene su crecimiento, pero al que le están faltando micronutrientes que permitan la formación y maduración correcta de todos sus órganos. Al tiempo comienza a afectar su desarrollo intelectual. Su energía para un día cotidiano no va a ser la suficiente y se encontrará decaído, inactivo, disperso, afectando su nivel académico. En una fase posterior afectará su crecimiento en la talla.

Licenciada en Nutrición Mariana Gómez, MP 2777