La cola del ratón, los bigotes del león

Lisandro Agost
¿Qué es la inflación? ¿Qué, quién, o quiénes la producen? Si intentamos dar respuesta a estas preguntas, consultando especialistas, documentos e informes, seguramente obtendremos respuestas tan o más complejas y diversas que si hacemos la pregunta siguiente: ¿Cuáles son las causas del cáncer? Según quién la defina, la inflación puede ser monetaria, de déficit del gobierno, inflación de demanda, inflación de costos, inflación estructural, inflación inercial, y aun se deberán tener en cuenta muchos otros factores como la historia, la cultura, las políticas cambiarias, monetarias, judiciales de nuestro país, y una larga cantidad de etcéteras.
Economía: crisis o sinceramiento

Pero hay una certeza en esta maraña de conceptos y factores causales: los afectados, los que pagan las alzas en los precios, los que ven reducido su poder adquisitivo, son siempre los mismos. ¿Quiénes? Los sectores más vulnerables de la sociedad, aquellos que no tienen trabajo formal, aquellos no tienen gremio para negociar paritarias, incluso los que aun teniendo paritarias no pueden afrontar los gastos que superan ampliamente sus ingresos. Y si analizamos quiénes se perjudican, directa o indirectamente, tenemos que hablar en contraposición de un grupo reducido, concentrado, que se ve enormemente beneficiado. Y, a pesar de que estos grupos concentrados pertenecen a unos pocos, y uno pensaría que podrían ser controlados, parece que la cosa es más difícil. Es que son verdaderos poderes consolidados y validados socialmente, grandes cadenas de supermercados, productores de insumos básicos, como los metalúrgicos, sectores financieros, entre otros. Ahora, con todo lo que está en juego, no se puede simplemente pedir que de “buena fe” estos grupos económicos se “controlen”, ya que está en su genética la especulación para obtener la mayor ganancia monetaria, sin importar los costos sociales. Algo que no hay que olvidar es que siempre es necesario identificar, desde los bigotes del león hasta la cola del ratón, toda la cadena de la maquinaria inflacionaria. Se necesitan gobiernos que actúen marcando la cancha para evitar la especulación con el sueldo de los trabajadores, gobiernos que generen políticas claras y efectivas para la reducción de la inflación, la creación de puestos de trabajo, el aumento de los sueldos, la protección de los sectores productivos primarios, no especulativos. En definitiva se necesita una activa intervención del Estado sobre el mercado.

Y volviendo a las preguntas originales de esta nota, la inflación es bastante parecida al cáncer ya que en algunos aspectos, surge del propio sistema, de sectores agresivos y especuladores que atacan a los sectores más vulnerables para favorecerse, seguramente influenciado por factores externos. Sus causas son múltiples pero pueden ser identificadas y controladas a tiempo. La diferencia está entre Estados y gobiernos que quieran aplicar una medicina preventiva para que la enfermedad nunca aparezca, y quienes prefieren que la enfermedad se propague para recién declarar enfermo, al enfermo.