La pregunta por la educación debiera circular siempre, en todo conflicto

Mercedes Sturla
Me gustaría que padres y vecinos nos pregunten qué pasa.
Especial: la educación en disputa

Ningún docente disfruta esta situación, nos sentimos atrapados e incómodos. 

Aunque todos reconocemos el lugar central de la escuela, a veces recibimos más acusaciones que preguntas.

Y la pregunta debiera circular siempre, en todo conflicto.

El sistema educativo tiene problemáticas muy complejas que lo atraviesan. El salario es sólo una variable y hoy no reclamamos su necesaria jerarquización, sino frenar su deterioro.

Para contar con docentes profesionales, capacitados, creativos y comprometidos. Que corrijan con atención cada trabajo y se capaciten para afrontar nuevos desafíos; que "miren" a cada uno de nuestros chicos y noten aquello que los hace particulares; que planifiquen proyectos específicos y ensayen constantemente nuevas estrategias para nuevas infancias y adolescencias.

Pero no circulan preguntas, y no se señalan los riesgos de un docente burocratizado, desestimado, estresado o desmotivado, situación que en mi opinión afecta el derecho a la educación mucho más profundamente que los días de paro.

Esto nos interpela a todos porque, como en tantos otros casos, cuando se restringen los derechos de unos los afectados somos muchos más, y el tema pasa a ser "cosa de todos": qué docencia queremos para nuestros chicos, es algo para pensar en conjunto.

Mientras tanto lograr sueldos que equiparen la inflación no va a resolver los problemas de la educación, pero no hacerlo seguramente va a empeorarlos.

 

Mercedes Sturla, profesora de Historia, IPEM 352 "Alfredo Cavalotti".

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