Marcha de la gorra en Sierras Chicas

Agustin Mingorance
El pasado sábado 25 de Noviembre, se realizó en Villa Allende la quinta Marcha de la Gorra Sierras Chicas por una seguridad con derechos.

La Marcha de la Gorra, que surgiera en Córdoba en el año 2007 contra del código de faltas y el abuso policial, se viene realizando en la ciudad vecina desde hace 5 años. Es organizada por la Coordinadora por una Seguridad con Derechos, que nació en 2014 por unos allanamientos que se hicieron en Argüello, donde se mantuvieron a 14 personas encapuchadas en una plaza por varias horas. A raíz de eso organizaciones que ya venían trabajando y participando juntas en la marcha de Córdoba, decidieron organizarse sostenidamente para trabajar el tema de manera local y para tener algunas consignas básicas desde donde articular en situaciones de abuso policial.

Marcha de la gorra en Sierras Chicas
Marcha de la gorra en Sierras Chicas
Marcha de la gorra en Sierras Chicas
Marcha de la gorra en Sierras Chicas
Marcha de la gorra en Sierras Chicas

La marcha

La Marcha de la Gorra, que surgiera en Córdoba en el año 2007 contra del código de faltas y el abuso policial, se viene realizando en la ciudad vecina desde hace 5 años. Es organizada por la Coordinadora por una Seguridad con Derechos, que nació en 2014 por unos allanamientos que se hicieron en Argüello, donde se mantuvieron a 14 personas encapuchadas en una plaza por varias horas. A raíz de eso organizaciones que ya venían trabajando y participando juntas en la marcha de Córdoba, decidieron organizarse sostenidamente para trabajar el tema de manera local y para tener algunas consignas básicas desde donde articular en situaciones de abuso policial.

Nos concentramos en la YPF de la rotonda. Bajo una preciada sombra se van juntando los cuerpos. Pasadas las 18 empezamos a ocupar la media calzada de la av. Goycochea, somos alrededor de 60; la guardia municipal y la policía cortan la calle. Se levanta la bandera con la consigna: “Coordinadora por una seguridad con derechos. Marcha de la gorra sierras chicas”, y debajo de esa otra que reza: “Basta de violencia poli$ial”. Uno de los portadores de la bandera tiene una remera donde se lee: “No es un policía, es toda la institución”. Comenzamos a marchar hacia el poli con el sol de frente y las montañas verdes de fondo, en el horizonte. No tarda en escucharse un “Que calor, loco”, que estamos pensando todos. “Encima vos te viniste todo de negro”, le dice el mismo a otro, “encima soy negro”, le responde con risas. Atrás de todo van unas señoras, de las cuales una me cuenta que es la primera vez que viene, porque nunca antes se había enterado. Al medio está el corazón y motor de la marcha: los murgueros y murgueras, de Cumbé de Mandinga y los Trota Calles del Barrio Español, que son niños, niñas y jóvenes. Los músicos dirigidos por el Pipi van acompasando el andar de nuestros pies. “Vamos con tambor”, dice de frente a ellos y ellos tocan un ritmo, “ahora con rock”, y el ritmo cambia, “ahora con cumbia”, y así. Suenan los bombos de murga, los redoblantes y zurdos. “A ver las bailarinas”, agitan, y los bailarines activan y empiezan a tirar pasos frente a los músicos. Los malabaristas van más adelante, andando y malabareando a la par, con mucha cancha. Entre todo ese arte además de la murga Cumbé, está el circo barrial Amalia, los dos parte de la mesa organizadora junto a la agrupación Promotores de Salud y el Espacio Villa Allende. Vamos avanzando. La gente y comerciantes desde la vereda sonríen, aplauden, asienten. La marcha parece que no molesta, todo lo contrario, la marcha alegra, enfiesta. Y sí, porque como dijo uno de los organizadores es “la bronca transformada en alegría y arte”.

Llegamos al poli, nos acomodamos y leen el documento. En el cierre de la lectura escuchamos: “Hoy volvemos a las calles para exigir una seguridad que respete nuestros derechos, una seguridad para muchos, basada en la transparencia más que en la corrupción y más en re-conocernos como ciudadanos de un mismo lugar que en la represión y la violencia. Volvemos a las calles para exigir:

  • El fin de las detenciones y requisas inconstitucionales en la vía pública en nuestras ciudades
  • Basta de violencia y abuso policial en las comisarías
  • Basta de gatillo fácil
  • La renuncia de Patricia Bullrich, Pablo Nocetti y todxs lxs responsables por el asesinato, desaparición y ocultamiento de Santiago Maldonado.
  • Basta de FEMICIDIOS, TRAVESTICIDIOS Y CRÍMENES DE ODIO
  • Esclarecimiento del asesinato de Laura Moyano, vecina de nuestra zona, cuyos familiares y amigos siguen marchando y pidiendo a la justicia que avance en la investigación y se encuentren a los responsables de su muerte

Todos aplaudimos. Empieza a tocar y bailar la murga Cumbé de Mandinga. Alrededor de ellos se han ido acercando muchos vecinos. Terminan de tocar y termina la marcha, la lucha por una seguridad con derechos sigue.

La palabra de los organizadores

Consu de Promotores de Salud, dependiente del Hospital Josefina Piur, nos contó las particularidades que tiene el abuso policial en Sierras Chicas:

“ El tema de los abusos policiales nosotros los trabajamos desde siempre porque los jóvenes en Villa Allende, en Sierras Chicas en general, tiene la característica que la policía ficha a determinados pibes y los persigue. Es con nombre y apellido en las ciudades chicas, o sea la persecución no es solo por portación de rostro sino porque además saben la familia a la que pertenecés, de que barrio venís, entonces las situaciones de acoso son mucho más sostenidas hacia algunos pibes en particular. Y nosotros siempre hemos tenido problemas para los jóvenes que querían participar de nuestros espacios, que no llegaban a los talleres, a las actividades, a la sala taller de teatro a la mañana porque los detenía la policía. Entonces hemos mantenido negociaciones con la cúpula policial o con los encargados de las comisarias para que incluso dejen de detener a los changos que estaban participando con nosotros. Tiene como esa característica en la que nosotros quizás podemos acceder a negociaciones con la policía pero es mucho más difícil cuidar a los pibes porque somos muy pocos, los fichan, se meten con familias enteras. Se complejiza. Además sierras chicas tiene la particularidad de que al haber una explosión inmobiliaria en relación a los countries, los housing y todo el sistema de seguridad privada, se genera una polarización tan grande donde: hay una gran parte de ciudadanos que viven acá, pero que trabajan en Córdoba y en otros lugares y no tiene contacto con la vida cotidiana de la ciudad, entonces no se entera de las cosas que pasan y son esos los barrios que exactamente piden más seguridad a costa de cualquier cosa. Tenemos la polaridad entre los barrios más ricos que están protegidos por la policía 24 hs, que ves una CAP toda la noche. Y los barrios más humildes como Polinesia, Barrio Español, Amalia que están liberados, no hay servicio de policía, muchas veces no entran las ambulancias, son barrios que incluso sin estar tan lejos del centro no pueden acceder a servicios básicos porque no quieren entrar al barrio. Se complejiza porque profundiza la desigualdad.”

Pipi de Cumbé de Mandinga, nos dijo que significa para él la Marcha y como la vió este año: “Para mi la marcha de la gorra fue un espacio donde pude transformar mucha bronca, mucho odio, en cuanto a lo que es la institución policial. Ya en un momento pude entender las lógicas más grandes desde donde viene la violencia que se corporaliza en la policía. Yo sufrí el abuso policial desde los 14 hasta los 25, nunca me detuvieron pero siempre me demoraron, me tiraron de los pelos, me pegaron, me basurearon, me escupieron. Y la marcha de la gorra donde pude transformar esa bronca que te va pudriendo por dentro en otra cosa, en alegría, en saber que se puede hacer algo en contra de todo eso. Y particularmente en Villa Allende, fue no solo encontrar ese espacio sino también darme cuenta de que Villa Allende también podía generar cambios. Que recién en los últimos 5 años ha comenzado a manifestarse de otra forma.

Esta marcha estuvo hermosa, se volvió a hacer mediante la mesa coordinadora por una seguridad con derechos, compuesta por varias organizaciones de villa allende. Hermosa en el sentido de poder ocupar la calle con el arte y con una protesta, no solamente quedándose en la protesta sino generar una alternativa, en buscar una discusión con los vecinos, con la gente, entre las mismas organizaciones, es lo más rico que me llevo de la marcha. Y la cantidad de gente que para Villa Allende es bastante.

La violencia institucional está en todos lados pero toma distintas características en cada lugar, en Villa Allende existe la violencia policial, existen las torturas en las comisarías, pero lo que se suma acá es que al ser más chico, hay una persecuta con los pibes cuando se ensañan con uno, o cuando se ensañan con una familia y nos vimos, te va a partir la gorra cuando estés en la calle, te va a partir cuando estés yendo a comprar el pan, te va a partir en todos lados. Y la particularidad de marchar acá nos hace dar cuenta y seguir creyendo y seguir apostando a la construcción colectiva local. Más en estas épocas en estos tiempos creemos que es fundamental empezar a tender redes, a luchar, a caminar y abarcar las cosas mucho más juntos. Sabemos que individualmente o como grupo suma un grano de arena pero cuando sumos muchos ya es distinto, podemos empezar a tapar el mar, por ahí por ese lado lo veo mortal.”