Orquesta Social de Río Ceballos: Encrucijada entre la música y el silencio

Agua trae
A pesar de contar con una ordenanza municipal que instrumenta los recursos para garantizar su continuidad, la Orquesta Social que llegó a contar con la participación de 70 niños de entre 9 y 11 años se encuentra suspendida por un conflicto salarial entre el Municipio y el cuerpo docente a cargo.
Orquesta Social - Guardia Urbana Municipal (GUM)

Esta situación generó la preocupación de numerosas familias que vienen participando del proyecto. Manifiestan la falta de soluciones de gestión por parte del actual Director de Cultura, Luis Jara, y movilizaron una serie de reclamos al Concejo Deliberante, al Director de Cultura y al Intendente Omar Albanese.

Cabe destacar que en 2016 la orquesta enfrentó una serie de dificultades que por primera vez pusieron en jaque su normal desarrollo: demoras a la hora de definir un espacio para el dictado de clases y ensayos, incertidumbre acerca del mantenimiento y guardado de instrumentos, entre otros aspectos funcionales.

En un clima de acusaciones cruzadas entre el área de Cultura y los docentes, el Intendente Omar Albanese se comprometió ante los padres a normalizar el pago de haberes para que las clases puedan retomarse el primer sábado del mes de agosto.

Orquesta Social Infanto Juvenil: Una apuesta al desarrollo integral de nuestra infancia

La Orquesta Social Infanto Juvenil está abierta a todos los niños de escuelas primarias de nuestra ciudad.

Fue creada en 2013 como un proyecto piloto en el marco del Programa de Orquestas del Ministerio de Cultura de la Nación y pasó en 2014 al ámbito municipal a través de la Ordenanza 2127/14, a cargo de la Dirección de Cultura Municipal, con un presupuesto asignado para garantizar su desarrollo y continuidad.

Se trata de un proyecto pedagógico que ofrece herramientas para la formación musical en igualdad de condiciones para todos los niños de la ciudad, a cargo de docentes experimentados en la formación de orquestas sociales en toda la provincia.

Los niños acceden a un instrumento en comodato en el caso de no poder adquirirlos, y dada la especial metodología del proyecto, a los pocos días de estar tomando clases comienzan a disfrutar la experiencia de tocar en orquesta ejecutando violines, violas, violoncellos, contrabajos y clarinetes.

Los responsables destacan los numerosos beneficios que la enseñanza musical en grupos y la práctica orquestal promueven en los niños: comportamiento, integración, escucha del otro, trabajo en equipo, compromiso, responsabilidad y disciplina en los hábitos de estudio.