¿Qué pasó con nuestra basura en estos años?

Agua trae
A igual que la ciudad de Córdoba, los residuos de las ciudades de las sierras chicas tienen como destino final el enterramiento sanitario de Piedras Blancas. Este enterramiento sanitario fue creado en carácter de “transitorio” en el año 2010, debía durar un año, mientras se buscaba una solución a largo plazo. Hoy en día continúa recibiendo casi dos mil toneladas de basura por día, pasando el límite de su capacidad aconsejable en varios informes técnicos.
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La Corporación Intercomunal para la Gestión Sustentable de los Residuos del Área Metropolitana de Córdoba (Cormecor), debía ser quien brindara una solución a largo plazo. Fue creada en 2012 durante la gestión del intendente de la ciudad de Córdoba, Ramón Mestre, pero todavía no puede cumplir con los objetivos ulteriores postulados en su Estatuto Social: “cumplir con la misión de minimizar el impacto socio-ambiental en la gestión de residuos a través del uso de tecnologías y contribuir a fortalecer el compromiso y la conciencia ambiental de la comunidad.” En el proyecto original, el Complejo Ambiental tendría una vida útil de 30 años y estaría localizado al sur de la Ciudad de Córdoba, al oeste de la Ruta Provincial N° 36. El predio se calculó que ocuparía una superficie de 350 hectáreas aproximadamente.

El proyecto estuvo frenado durante estos años, por falta de fondos y problemas surgidos en la obtención de los títulos de las tierras necesarias, generando mucha expectativa en numerosos sectores de la sociedad. En primer término, en aquellos vecinos próximos a Piedras Blancas que no querían que el enterramiento sanitario “provisorio” continuara creciendo o que el nuevo predio estuviese cerca. Pero también, en los municipios que quieren lograr una solución de mayor duración.   
En la página oficial de Cormecor se publicó recientemente que esperan comenzar a operar en el Complejo Ambiental en el segundo semestre de 2016, reemplazando al actual relleno sanitario de Piedras Blancas. Como fue planeado originalmente el Complejo Ambiental se ubica al sur de la ciudad de Córdoba, a la misma altura del viejo enterramiento de Potrero del Estado, pero un kilómetro hacia al oeste. La Comisión Técnica Interdisciplinaria de la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba ya emitió dictamen favorable para la autorización del proyecto. Y hasta tiene prevista ya una fecha para la audiencia pública, exigida por la Ley de Ambiente provincial, el próximo 24 de noviembre de este año. Luego restaría, para lograr la aprobación definitiva del proyecto, enviar a la Legislatura un proyecto de ley para la expropiación de los terrenos que pertenecientes a numerosos dueños.

Los puntos claves para lograr que el proyecto finalmente comience son la expropiación de los terrenos necesarios y la búsqueda de inversores para financiar las etapas iniciales. El gobierno de la provincia se comprometió a hacerlo principio de año, pero surgieron dudas sobre su cumplimiento. Hay que decir también que no se descarta recurrir al financiamiento internacional.
Es una carrera contra reloj ya que el tiempo y la utilidad del relleno sanitario de Piedras Blancas se encuentra excedido, y por otro lado la generación de basura de las ciudades no va parar.

Una situación crítica

El tratamiento de la basura por parte de los municipios siempre fue un tema delicado. Para el caso de las localidades de las Sierras Chicas está a punto de llegar a su límite.

Parece que luego de tantos años finalmente se dispondrá del Complejo Ambiental de Cormecor para que los residuos tengan un destino final con instalaciones necesarias para recibir la totalidad de los residuos generados en la actualidad (aproximadamente dos mil toneladas por día) por los próximos 30 años. Claro que esto no se concreta aún y puede llevar uno o dos años más.

A pesar de esta noticia, la realidad de las localidades de las Sierras Chicas no cambia mucho, ya que el traslado y disposición final de la basura que se genera tendrá indefectiblemente que llegar hasta Piedras Blancas, o un poco más lejos cuando se concrete el Complejo Ambiental de Cormecor. Eso significa un costo extra para todos los municipios que, mientras más lejos estén del Complejo, más inversión requerirán para el traslado de sus residuos.

Pero por si esto fuera poco, lo que agravará aún más la situación de los municipios que depositan su basura en los predios mencionados, son los aumentos del derecho de admisión al predio que subirían a fin de año. Cada tonelada de basura que se deposita en Piedras Blancas le cuesta a los municipios alrededor de $250, pero se estima que cuando comience a funcionar el nuevo emprendimiento, este precio se triplicaría debido a la magnitud de la inversión del sistema de enterramiento de gran escala y los altos estándares ambientales que este implica. 

Teniendo en cuenta que muchos de los municipios de las Sierras Chicas afrontan serias dificultades económicas, y que además estamos en tiempos de austeridad económica a nivel provincial y nacional, es un gran desafío saber qué ocurrirá con la gestión de los residuos sólidos urbanos en los próximos meses. 

Por otro lado, más allá del costo de transporte y deposición final de la basura en el predio de Cormecor, el tipo de procesamiento y reciclado de la basura que plantea dicho emprendimiento no sería completo ya que la basura llegaría mezclada, sin separación en origen. Esta situación requiere que la problemática sea abordada desde otra perspectiva, ya que se podrían buscar diversas soluciones que permitan la reducción del volumen de basura en origen, su selección, fraccionamiento y hasta su reciclaje. Después de todo existen numerosas experiencias locales, y en otros lugares, que demuestran que se puede dar solución al problema en el mismo lugar donde se genera, creando puestos de trabajos, ahorrando dinero y aportando a la conciencia colectiva sobre un problema que no puede esconderse bajo ninguna alfombra.

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