Cuando el perro se muerde la cola

Cooperativa de agua y educación

La audiencia pública para el tratamiento de la ordenanza de municipalización de la escuela “La Serrana” dejó más dudas que certezas. Aquí, algunos interrogantes que persisten después de la audiencia dedicada al debate.

 

En estos días, el pasado 16 de noviembre, presenciamos la discusión sobre la municipalización de la escuela “La Serrana” en la audiencia pública realizada por el Concejo Deliberante de nuestra ciudad.

Reflexionar sobre las escuelas municipales, su factibilidad, su conveniencia, es sin lugar a dudas un debate muy interesante y que nos debemos como sociedad. La salud, la educación, el derecho a una vivienda digna y el trabajo correctamente remunerado son derechos instituidos por nuestra constitución y que, como parte del Estado, el Municipio debería salvaguardar.

No se duda de que hacen falta más escuelas primarias en Río Ceballos; tampoco se duda de que la Municipalidad se debe preocupar y ocupar de las posibilidades de nuestros niños para cursar la escuela, que es obligatoria desde los 4 hasta los 18 años y gratuita en los centros públicos, en todos los niveles hasta los grados universitarios.

Se conocen experiencias de municipios que han tomado en sus manos parte de la educación primaria y aun secundaria, y que se hacen cargo con creces de los salarios docentes y del mantenimiento edilicio.

En el caso que nos ocupa, no sólo se polemizó si esto era factible, sino que además se discutió si el Gobierno Municipal está en condiciones de solventarlo. Si, por un lado, se tiene en cuenta que la Municipalidad ha declarado la Emergencia Económica y que, por otro, solventa el foro de Intendentes Radicales, las dudas se acrecienta. Cuesta creer que haya criterios suficientes para embarcarse en semejante tarea, sin que medien intereses que desconocemos.

Surgieron muchas preguntas luego de leer el proyecto de ordenanza en la audiencia. Algunas dudaban si la Municipalidad está en condiciones de mantener un colegio de estas características. Otras apuntaban al conflicto entre una escuela municipal y una institución educativa constituida, en donde el municipio no tendría injerencia en la elección de directores y docentes. Casi nadie objetó el proceso educativo de la escuela “La Serrana”: se daba por sentado que los criterios pedagógicos y didácticos que se manejan en esta institución son incuestionables. Se argumentó, incluso, que “es lo mejor que nos podría pasar”  que los niños de nuestro pueblo gozaran de esa forma de aprender.

Sin embargo, no quiero dejar de lado esta proposición. Deberíamos preguntarnos por qué, luego de tantos años, la escuela no han logrado el aval definitivo de la Provincia y, menos aún, que sea subsidiada. ¿Se siente el concejo deliberante con autoridad académica suficiente para determinar que “la escuela municipal” deba responder a estas características pedagógica?¿se ha formado un consejo asesor o se ha consultado a didactas y pedagogos para saber si ésta es la elección correcta?

Si se acordó que  es conveniente que existan posibilidades diversas en materia educativa para que los padres puedan elegir la educación que desean para sus hijos, ¿no alcanzaría, entonces, con que el municipio apadrine la escuela o realice gestiones ante la provincia para garantizar su supervivencia, sin comprometer el patrimonio del municipio?

Al decir del mismo presidente del Concejo Deliberante: “salimos a ver qué escuela tenían problemas, y encontramos sólo dos, una que es una ONG y La Serrana”. Este es, aparentemente, todo el criterio para municipalizar la escuela.